¿De verdad?
De repente tomó mi rostro entre sus manos y se acercó a mi hasta que pude sentir su aliento en mi labio inferior. Su mirada era intensa- Debo admitir- susurró- Que pensé que eras más inteligente. -Abrí la boca para protestar pero él me ganó- Creí que te darías cuenta sola de cuanto te amo ... -No tuve ni tiempo de reaccionar a sus palabras que ya tenía sus labios pegados a los míos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario